A veces eres tú, otras soy yo.

A veces soy yo la que deja de rondar la noche de tus sueños.Otras es el sueño quien te desvela entremedias de tu paraíso particular.Hay veces que tus desvelos llevan un nombre en neón y con letra clara y marcada. Por muchos intentos frustrados de eliminar esa placa, sigue allí, torturándote de día y de noche, comiéndote a mordiscos desgarrados y a sal cristalizada.

A veces soy yo la que llama a medianoche a tu puerta, dejándote el papelito de felicidades por el más ignorante del mundo.Otras es el papel que vuela desde mi azotea a tu ventana de cristal transparente, posándose entre tus sabanas revoltosas del miedo que resoplas.

A veces soy yo quien susurra tu nombre a escondidas entre estas cuatro paredes que no me dejan salir.Otras son los armarios que se abren de noche, suplicándote que me dejes marchar, y tú, como siempre, haciendo caso omiso, cambias de postura mirando hacia la ventana que aún mantiene nuestros nombres en la humedad de sus frágiles cristales.

LargeA veces soy yo la que te acaricia tu mejilla fría y temerosa por tus antiguas pesadillas. Otras son las sabanas que te envuelven suavemente, haciéndote creer que entre ellas, estas totalmente a salvo. A veces soy yo quien te da luz de noche, intentando que veas que no todo es tan oscuro ni tampoco tan claro. Otras son las bombillas del bar de abajo que se reflejan en tu espejo roto a trozos.

A veces soy yo quien te recuerda rodeada de pañuelos que llevan tu nombre incrustado en agua y potasio. Otras eres tu quien crees verme en la cara de la luna que todas las noches te acompaña cuando tus dedos se deslizan tocando nuestra canción preferida de piano.

A veces soy yo quien se resiste a salir de tu mente vacía y dolorosa. Otras es el dolor que me arresta por tal abandono de sentimientos desechados.A veces soy yo quien desea abrazarte, otras es el viento que te congela el cuerpo y añoras las tardes de chimenea, manta, y besos.

A veces soy yo quien te quiere, otras eres tu quien me echas de menos cuando sientes que tus palabras fueron duros puñales que rompieron nuestro invisible recuerdo.

A veces me quieres, otras me odias.

1 comentario:

  1. Hay tantas "veces" que hacemos cosas por los demás, y los demás por notros... La verdad es que me a gustado mucho la entrada me encanta como escribes, aun que creo que ya lo dije.
    Besos grandes :3

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