Y como no, siempre te acabas equivocando.

Seguro que ni te imaginas como es la noche ahora cuando  tú ya no formas parte de mi constelación. Seguro que crees que la luna en su soledad, me acompaña y ambas de una forma u otra somos capaces de sacarnos medias sonrisas. Pero te equivocas, lo ha intentando de mil maneras, y aún siguen las lágrimas recorriendo mi rostro.

Seguro que crees que es fácil borrar tus caricias de piel, y tus besos de mis recuerdos, esos que respiran intentando hacer mi vida un poco más fácil, y otra vez te equivocas, lo he intentando con palabras, con gestos, y con rechazos y siguen allí, reinando cualquier parte de la piel donde parecía que tu no habías tocado. Aún sigue el sol enfadado conmigo, por  dejarte irte con un hasta nunca, y las sabanas ya no se amoldan a mis caderas, a veces pienso que me odian por no ser lo suficiente valiente para detenerte.

Seguro que piensas que Madrid se ve más bella desde un balcón hecho añicos, y que ya no llueve en aquella ventanas donde los lunes eran nuestro lugar preferido para tomar un café con risas cálidas. Y como no, vuelves a equivocarte en tus pensamientos, por que ahora parece un océano esta ciudad, y el dolor parece haber reinado nuestro sitio favorito. No sabes que mis gritos, ya no gritan como lo hacían contigo, y las sonrisas se fueron tras tus pasos imparables.

Es difícil no escribirte o no pronunciarte entre los susurros a oscuros. Es más bien imposible no dirigirte un pensamiento de mi cabeza a tus ojos dorados, o caer de mis sueños al intentar coger tus palabras, aquellas que dejaste marcado a fuego en mis labios.

Seguro que crees que mis pasos ya no se dirigen tras tus huellas y mi perfume se acostumbro a no hacer un vals con el tuyo. Crees que ya no me salen palabras que llevan tu nombre incrustado, y que el cartel de neón rasgado que tengo enfrente dejo de recordarme a tus tortitas calientes los domingos por las mañanas.

Y aun piensas que no echo de menos tus buenos días los sábados, y tus suspiros de felicidad los viernes por la noches. Por que echo demasiado de menos recorrerte, y amoldarme a tu cuerpo cuando nos daba la tonta manía de dibujar recuerdos como si luego se pudiesen olvidar.

Untitled | via Tumblr

Seguro que piensas que es fácil dejar de querer a una persona, cuando completamente habéis sido dos durante mucho tiempo. Y como no, te equivocas, por que es a mi quien me toca olvidarte.

3 comentarios:

  1. Muchas veces la gente es muy inconsciente de lo que representan para otros, muchas otras ni siquiera se molestan en preguntárselo, y, muchas otras saben la importancia que ejercen sobre nosotros pero la ignoran. A veces los recuerdos no son más que veneno. Y eso me recuerda a una frase que dice: "Ironía es que mis recuerdos felices hoy me pongan triste". Me encanta como escribes, pero eso ya lo sabes ¿no?
    Besos

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  2. Cuánto dolor has expresado... y aún así lo has echo de la manera más perfecta posible. Cariño, te daría un abrazo como lo haría una amiga a la que conoces desde hace mucho tiempo y a la que le cuentas todos tus secretos, pero sería raro porque no te conozco y no sé si esta entrada es fruto de tu maravillosa mente o de tu corazón (aunque sospecho que es de lo último...). A veces, pienso que los mejores textos salen cuando el dolor y el sufrimiento nos rodean. No sé, pero sigo creyendo que es verdad. Sigue escribiendo textos así, que da gusto leerlos, pero por favor, que sean alegres... no pierdas el tiempo con lo que no merece tu atención. Un beso :)

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  3. Vaya, una entrada realmente profunda. Cuando una historia termina, el dolor es proporcional a la belleza del amor que se ha vivido...Y entonces, aparecen los recuerdos y la cura para el dolor por aquello que has vivido y perdido es el olvido. El olvido es la única forma de libertad en estos casos. Cerrar puertas, seguir adelante, sea como sea, pero seguir.

    Ánimos y suerte.

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