"¿Quieres que vuelva a ser el cuidador de tu corazón, y el mar donde vayan a parar tus lágrimas?"

Me sigues mirando, atravesando las roturas del alma, e intentando recomponer mi sonrisa. Haces hincapié de besar mis sueños y acariciar mi vuelo -de nuevo-.

Es irremediable no pensar en los domingos con nuestra taza de café y nuestros libros, recordando las mil batallas de la noche anterior. Hoy, intentas unir los trozos que rompiste y a colgarte de mis ojeras revestidas de tristeza.

"¿Quieres que vuelva a ser el cuidador de tu corazón, y el mar donde vayan a parar tus lágrimas?" Me preguntas en uno de esos susurros, que el viento se solía llevar.

"Aprendí a ser la que protegía mi corazón, la que se llevase las lágrimas a su propio mar y la que el silencio la hace sentir cómoda" Respondo, al mismo tiempo que mi sonrisa efímera se pierde y con ella todos tus intentos de entrar una vez más en mi vida y desarmar a una desolada alma.

Sea

3 comentarios:

  1. Creo que nosotros mismo debemos encargarnos de cuidar nuestros sentimientos, porque si nos volcamos mucho en una persona ésta puede irse... Y cuando se vaya, ¿Qué será de nosotros?
    Precioso el texto.
    Besos.

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  2. A veces hemos de arriesgarnos al tomar nuestras decisiones, y en algunos casos cerramos puertas por nuestro propio bien.

    Besos

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  3. En mi opinión si se hace bien siempre se pueden unir los trozos de un corazón que rompiste, con tiempo, cariño, confianza mutua, y distancia si es necesario (aunque no soy partidario).
    Siendo bonito me deja un sabor agridulce, eso no es felicidad, solo es un cruce en el camino de la vida.
    Gracias por la visita :)
    Muchos besos

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