La princesa que siempre quiso ser guerrera.

Ella siempre lo había dicho en susurros, que su corona en realidad era una pluma, y su ejército en realidad era tinta, que lanzaba palabras. Siempre se dijo que algún día convertiría su castillo, en un fuerte de poemas llenos de versos enteros, y corazones que buscasen refugio.
Dijo que quería cambiar su daga, por un arco, decorados de sentimientos, con flechas que dolían más que cualquier herida hecha con el filo de una daga. Decían que estaba loca, que era imposible que una princesa de su talla, diese tal giro a su vida. Y en verdad, tenían razón con lo que estaba loca. Loca por sufragar en mares ajenos, y salvar las  almas que se perdían, en el intento de dejar atrás las guerras que libraban su corazón.
Podéis verla cada noche en cualquier puerto, mirando hacia el horizonte, con un cuaderno dorado, y una pluma como arma, mientras que a su lado, siempre tendrá ese arco, y esas flechas resguardando, cualquier sonrisa fugitiva que huye con el temor de caer en el olvido. Colocando las lágrimas que yacen en el suelo, en el mar correspondido, reponiendo roturas que se abren con el Dolor, e incluso haciendo de sastre de pequeñas guerreras como ellas, que se pierden entre sus palabras.
Veréis que parece de piedra, sin ninguna grieta visible, aunque por dentro la Soledad le quema, pero en sus venas recorre la sangre de la batalla, donde el verbo perder, se borró con el paso del tiempo.


2 comentarios:

  1. Nunca me canso de pasarme por aquí y leerme tus lindos textos, en serio, nunca te canses de hacer esto, es maravilloso como escribes. Muchos MuakiSs.. xD

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  2. Madre mía! Que te puedo decir de esto? Es genial.. Es súper profundo, me he imaginado a esa chica en carne y hueso, de verdad..
    Feliz año cariño!
    Un besito, que este año te traiga aun mas inspiración!

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