Conocerte sin conocerte.

Verá no sé cómo explicarle esto sin que me de por alguna loca con mucha tinta pero pocas palabras. No sé si empezar por decirle directamente que le regalé mi corazón en el preciso momento que compartimos sonrisa. ¡Y qué bonito suena!. O tal vez fue cuando posaste tu mano sobre mi cintura, impidiendo mi caída.

Nunca he creído que un desconocido podría convertirse en conocido sin conocerlo, no sé si me explico. Mucho antes de nuestros roces de piel, yo lo observaba desde la otra punta del tren, viendo como sus infinitos ojos marrones lloraban en silencio, una perdida de amor pasajero. O aquel sábado de lluvia intensa en tu sonrisa, que era tapada por los besos clandestinos de esa rubia de piernas largas, pero con el corazón pequeño.

Le sonara esto a una sarta de mentiras, vestidas con elegancia entre palabras bonitas. Pero verá, yo lo he conocido mucho antes que en los momentos que le he citado. Lo he visto sentarse en el banco del parque de La Esperanza, buscando irónicamente esperanza o alguien que compartiera con usted su Soledad, lo sé porque sus manos temblorosas por el  frío invernal de ese Diciembre, lo confesaba.

Se nota en su mirada que sabe usted mejor que yo que los amores de cama de un día no sanan las heridas de un año, ni siquiera consiguen que se conviertan en cicatrices. Fue un placer intercambiar cuatro palabras, oír como su voz ronroneaba sin hacerlo, y su mirada por un momento breve se fijaban en mi caótica sonrisa.

Ha sido un alivio conocerle sin hacerlo, y saber por sus mismos labios que ya no volvería a coger el tren, porque encontró alguien con quien compartir el vacío, pero aún no entiendo porque me lo dijo, ¿Acaso usted también me conocía sin conocerme?. Es una lastima que ya no lo vea de lunes a viernes en el tren, ni los sábados en el parque.

Sin darse cuenta -aunque creo que fue con intención-  me regalaste un poco de esa Esperanza que encontró a saber dónde. Sólo me quedo escribirle cuando sienta que la Primavera se va antes de lo previsto, o en los días en los que echo de menos observarle detenidamente, averiguando cuánto silencio guarda  en su interior.

Espero que le vaya bien, desconocido de mi corazón, pero recuerda que usted tiene algo mío y estoy cien por cien segura que lo guardara mejor que nadie, no olvide  limpiarle de vez en cuando, y ni se le ocurra subir a una montaña rusa con él.


Si algún día me lee, recuerda que soy la chica de la mirada profunda y de la sonrisa triste, que espera de nuevo otro roce de piel, otra vez susurrándome: 'te quiero desde que te vi, pero lo siento mi caos ya tiene nombre.'

3 comentarios:

  1. wow, magnifico, asi sin mas. Me ha encantado, conocerle sin conocerle de verdad, por miradas. Y es que los sentimientos no vienen solo con palabras, un gesto significativo ya puede hacer que atrape mi corazón. Me ha encantado de veras, espero verte por mi blog :)
    Por supuesto te sigo!

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  2. Segun algunas religiones eso encuentre de no te conozco pero te conozco no se porque pero siento hacia ti alguna forma de apego se llama vidas pasadas, casualidades,destino mmm y que hubiera sucedido si lo invitas a tomar cafe.... bueno ya me estoy dejando llevar por el alma escritora. besos y gracias

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  3. Y es que el tiempo no lo cura todo, y una noche tampoco. Pero poco a poco nos vamos alejando de las penas y viviendo el día a día, y es que el tiempo no cura nada si no ponemos de nuestra parte.

    Saludos.

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