Era y es.


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Era de las que vivía de la tristeza.

Era como el jarrón roto del que nadie se acuerda de que esta ahí, hasta que un día el perro lo rompe. Era como aquella sonrisa que se desdibuja con el paso del tiempo y un día, algún poeta loco desea escribirla para hacerla eterna. Era los versos cortos a la una de la madrugada y el café frío que todos olvidan cuando llegan tarde al trabajo.

Era como la primavera pudriéndose con el paso del tiempo o la rosa que sólo mantiene con vida sus espinas. Era como la herida que se negaba a convertirse en cicatriz y decidió dormir con el miedo. Era como la ventana con los cristales rotos, dejando paso a la oscuridad.

Era la falda corta que todas las chicas tienen y muy pocas se atreven a salir a la calle con ella. Era aquel espejo que ya no refleja nada. Era el silencio catastrófico que aparece después de un ¿Por qué te vas?. Era como el primer ‘para siempre’ que dije y del que estaba segura, aunque más tarde desapareciese con el tiempo.

Era y es como la canción que todos aborrecemos escuchar porque nos recuerda a esa persona.  Es como aquella tristeza que se asoma cuando dejamos que los monstruos, ganen una batalla. Es ese baile que se propuso pero nunca se llevo a cabo. Es el adiós que sigue doliendo a pesar de repetirlo todos los días.

Es el domingo vacío y la pluma que ha dejado de escribir. Es la gata que ronronea, la que sale corriendo cuando ve que alguien esta dispuesto a cuidarla. Es la piscina sin agua y la mirada que ya no dice nada.

Es de las que ha convertido la Tristeza en su vida.

4 comentarios:

  1. Puede que la tristeza reine en un vida pero, a pesar de ello, no la dejes que te gobierne. Es decir, es normal que la tristeza te asalte en los momentos de soledad pero no dejes que sea ella la que guíe tus pasos porque entonces te hundirá.
    un besoo!

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  2. Me parecen increíble tus palabras. Al principio tenía mis dudas, ya que simplemente leía. Pero es evidente como las palabras van cobrando fuerza a medida que lees y como los sentimientos se van arremolinando entorno a una idea, a un concepto, a una persona.
    Me parece sublime el cambio que haces del tiempo pasado al presente, porque somos nuestros errores y nuestros aciertos, y nada se va con el tiempo. Somos esa mirada al pasado que nos recuerda que seguimos siendo lo que somos, que seguimos aquí, y que nada cambiará. Esa misma idea nos hace saber que da igual lo que nos pase, porque por muy mal que sea, hemos llegado hasta aquí, y nos merecemos el seguir adelante.

    Un saludo, y bonita forma de escribir :)

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    1. ¡Muchas gracias, Miguel!.
      Tu comentario me ha dejado sin palabras.
      Me has matado con las últimas líneas para bien. Tienes totalmente la razón y por eso, hay que seguir sin impedir que el pasado se convierta de nuevo en el presente.

      ¡Un beso!

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  3. Un texto hermoso, me transmiten todas y cada una de tus palabras. Un besito :)

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